lunes, 17 de febrero de 2014

TIRAR DE LA CADENA



Y pensar que quizá en algún momento me creí en cierto modo "infalible" o que "es difícil que me equivoque"…pobre ingenuo…todavía no termino de sacar la pata para volver a meterla. En mi última reflexión escribí algo así como "…aunque sé que no voy a volver al fondo en el que estuve, no quiero estar en este agujero…". Debería jugar más a la lotería. Seguro que me toca.  Aunque bueno, tampoco estaba del todo equivocado, tengo que darme cierto valor. Creo que no estoy en el fondo en el que estuve, no. Esta vez creo que escarbé un poco más abajo.
No hace ni una hora me dijiste que tengo q valorarme y quererme, que quizá ese sea uno de mis mayores problemas. Se que quizá esto no te guste demasiado pero como también me dijiste que cuando hablemos me vas a decir las cosas tal cual las ves y las sientes (cosa que me parece estupenda y lógica por otra parte), yo también voy a hablar con el corazón en la mano. Como yo me siento ahora mismo. Con todo lo que ahora mismo se refleja en mi mirada oscura.
En este momento tengo una sensación tan fuerte de ser una mierda, que las toneladas de arena de las que hablaba en mi primera reflexión y que no llenarían mi vacío, quisiera que se me cayeran encima. De esta forma adelantaría esa conversación con Dios de la que hablo en la segunda reflexión. Nos sentaríamos tranquilamente a tomar una cerveza. Dios igual no bebe pero yo…qué mas da si ya estaría muerto, no creo que me hiciera mucho daño. Entonces me daría todas esas explicaciones y probablemente me pondría en mi sitio y aunque me dijera que realmente sí, me merezco todo esto, probablemente me sentiría genial. ¡Qué coño estaría hablando con Dios! eso tiene que reconfortar un montón. Me fumaría uno detrás de otro los mil cigarrillos de mi última reflexión. Aunque sé que debo dejarlo de una forma bastante rotunda. Pssss.  ¿Qué más da?. Sí, sé que es una mierda y lo más típico del mundo, y que suena a voy a dar pena o voy a hacerme el macarra (para esto último ya me tomé una cerveza con Dios…¿qué puede haber más macarra y chulo que eso?), y todas esas cosas. Pero no. Es la verdad. Me siento así y ahora mismo me da todo igual. no sé si a todo el mundo le pasa o solo es a mí. Pero en momentos como este siento que podría coger toda mi vida, envolverla en papel de limpiarse el culo y tirarla por el wáter. "Tío que tienes el trabajo muy atrasado y como no te pongas las pilas vas a tener problemas"…me da igual, que le den por culo. "Tío que dependes de eso y si no job no money y luego a ver qué haces…cómo comes…". Psss me la sopla…de algo hay que morir. Sé que es triste y que parece que me estoy haciendo el guay…pero es la verdad. Así mismo me siento.
Quizá alguien se dio cuenta (alguien quizá los espíritus o sabe Dios porque esto no lo lee nadie…aunque me gusta escribir como si realmente sí que pasara), de que no he dicho nada acerca de mi tercera reflexión. Sí esa, la "alegre", la "bonita". La verdad es que prefiero ni pensar en ello porque en estos momentos no soy capaz de darle lo poco o lo mucho que me pide. No soy capaz de devolverle ni un pellizquito pequeñito de lo que ella me da. Algo que automáticamente me hace coger el pico y la pala para seguir escarbando y hundiéndome más en mi agujero. Me hace sentirme todavía más mierda de lo que ya me siento...

lunes, 10 de febrero de 2014

MIL CIGARRILLOS



El agujero vuelve a llamarme. Creo que él tampoco puede vivir sin mi. Llevaba ya unos días explorando el mundo, viviendo una vida que, en parte me resultaba algo extraña fuera del agujero, pero que por otra parte no me disgustaba. No lo echaba de menos, pero hoy el agujero me ha llamado…se ve que él si que me echaba de menos a mi. Por una parte estoy intentando hacerme el remolón para intentar quedarme por aquí fuera, pero por otro lado me veo a un paso de "sucumbir a sus encantos". Casualidades que tiene la vida,  hoy he escuchado una frase de una canción y me hizo reflexionar bastante sobre ella. Me parece una frase magistral que, si bien la había escuchado bastantes veces anteriormente, nunca se había quedado tanto tiempo rondándome la cabeza. "Que el tiempo corra los mil años lisos, y que la amnesia se acuerde de mi…para olvidarte…". Pues sí. Me ha hecho pensar mucho. Me hizo pensar que quizá esa sería la escalera para salir del agujero y la llave para cerrarlo para siempre, que, aunque hay otros muchos agujeros en los que podría acabar metido, ya no iba a ser éste. Pero por otro lado, la idea de que la amnesia se acuerde de mi, que te olvide y, aunque no de manera literal, "desaparezcas" de mi vida, no es algo que acabe de convencerme. Es más, en algún punto dentro de mí o de mi mente es algo que me aterra, me entran escalofríos de pensarlo. Y todo esto sucedió antes. Antes de que pasara. Antes de que ni siquiera imaginara que el agujero iba a requerir nuevamente mi presencia. Lo que digo, casualidades de la vida.
Me gusta escribir y me gusta hacerlo de una forma más o menos cuidada, pero por un momento voy a dejar de escribir y voy a hablar. Con unos términos no demasiado cuidados…más bien nada cuidados, pero lo necesito.
Estoy hasta la polla de esto. ¿Por qué cojones siempre tiene que ser así?. Estaba bien. Evolucionaba. ¿Por qué coño tengo que volver al agujero?. Sé que no voy a volver hasta ese fondo en el que estuve pero es que no quiero coño!!!Lo que va a pasar es que, a partir de ahora, cada vez que asome la cabeza lo voy a hacer con casco, esperando la hostia que me va a volver a meter dentro. Porque siempre es igual y no quiero estar ahí ya hostia puta!!!Hasta los cojones estoy mecagohastaensuputamadre.
Gracias. La gerencia.

viernes, 31 de enero de 2014

TÚ

Es un momento especial. Aunque sea por un momento voy a dejar a un lado mis cuentas con Dios, voy a dejar a un lado el tiempo y voy a dejar a un lado mi agujero. Acabo de asomar la cabeza fuera de este agujero y fuera de él el tiempo tiene otro significado. Es uno de esos momentos en que quisiera detener el tiempo. Quisiera que esto durara para siempre. Estoy enamorado. Es algo que quizá ya sabía pero puede que en pocos momentos me haya parado a pensar en la grandeza de este amor. Un amor que no había sentido nunca en mi vida. Ella es el verdadero amor de mi vida y la tengo aquí, en mi cama, a mi lado. No me canso de observarla. No me canso de contemplar su belleza, su ternura, su inocencia. Es el ser más increíble que haya conocido y que, probablemente vaya a conocer en mi vida. Hoy nos hemos visto, nos miramos, nos abrazamos, nos sentimos, y ha llenado de luz este agujero en el que últimamente solo había oscuridad. Este sentimiento me hace entender a la perfección el significado de esa frase que está en el aire y escuchamos tan a menudo: "es algo que no se puede expresar con palabras". Y es que realmente solo cuando lo sientes sabes que es así, que no hay palabras que puedan describir esto. Te amo. Cada vez que me lo dices siento que el corazón se me va a salir del pecho. Siento como si de repente el jardín más maravilloso y colorido del universo floreciera dentro de mi cada vez que me regalas un "te quiero mucho...papi"

domingo, 26 de enero de 2014

QUIZÁ





"Cada uno tiene lo que se merece" frase lapidaria y muy recurrente. Todos la escuchamos, todos la decimos. Y, digo yo, ¿qué méritos he hecho yo en mi vida para merecer esto? Quizá es que erróneamente me considere una buena persona pero la realidad sea muy distinta. Entiendo que quizá debo ser uno de los grandes hijos de puta de nuestro tiempo y eso me está pasando factura.
¿Y si Dios pone a cada uno en su sitio? ¿Es este agujero el sitio que Dios tenía reservado para mi? Hubiera preferido una casita de madera junto a un lago y rodeada de un bosque precioso y no este agujero emocional en el que me encuentro. Pero no, ese no es mi sitio así que no puedo ni siquiera planteármelo. Dios me ha puesto en "mi sitio". Pues lo siento mucho Dios, pero el día en que tu y yo nos veamos las caras vas a tener que darme unas cuantas explicaciones y responder a varias cuestiones. Mientras tanto, por si acaso, seguiré auto-flagelándome y procurando mentalizarme y darme cuenta de que esto es realmente lo que merezco, lo que me he ganado a pulso. Tendré que buscar una bonita decoración a este agujero porque tengo la sensación de que será mi hábitat natural por un tiempo indefinido por el momento.

sábado, 25 de enero de 2014

TIEMPO




Siguen cayendo los días, uno detrás de otro, sin que el hoy sea distinto del ayer, ni el mañana del hoy. Pasan sin dejar un momento al que agarrarse, sin que un día haya merecido la pena más que el anterior, o el anterior, o el anterior… Segundos que se convierten en minutos, que, a su vez, se convierten en horas y no son más que eso; tiempo. Tiempo que pasa por encima de mí y lo único que me deja es menos camino por recorrer hasta un final que todos tenemos seguro, y esta sensación de vacío que poco a poco se ha convertido en una compañera inseparable. Un vacío que no llenarían toneladas de arena si entre ellas no se encuentra el grano adecuado. El grano de arena que necesito. El que me falta para que mis días tengan al menos un momento del que no quiera desprenderme u otro por el que merezca la pena avanzar hasta el día siguiente. Un grano de arena que haga que los segundos, los minutos, las horas, los días, dejen de ser lo que son ahora. Simplemente eso. Tiempo.